
En la historia, generalmente, se suele recordar a los más destacados por gusto o por intereses. Este no es el caso de Jorge Carrascosa, que, respetuoso, sencillo, y metódico, fue y es más que un jugador de fútbol, una persona que priorizó, siempre, el bienestar de su familia por encima de los intereses políticos, las presiones y los sentimientos pasionales equivocados que genera el fútbol.
Hoy, a los 59 años, "el lobo", como lo apodaban desde sus comienzos en la primera de Banfield, ha vivido intensamente la participación de su querido Huracán que retornó a Primera división en junio. "Me une un sentimiento muy profundo a este club, porque fueron siete años de mucho éxito, tanto a nivel personal como institucional", comenta Jorge, y agrega: "Huracán es de primera. Ojalá pueda volver a estar en lo más alto después de haber sufrido un deterioro tan grande en lo social y en lo económico. Además, las características del barrio, como su bohemia, la amistad y la familia, le da un matiz interesante que se había perdido en estos últimos torneos".
También, se siente orgulloso de su amigo Carlos Babington, presidente del club de Parque de los Patricios: "Ha sufrido mucho, siento satisfacción por él, ya que se ha iniciado en las inferiores, es hincha, ha vuelto como técnico y ahora es el presidente; sin duda, es un caso para emular". También tiene en cuenta que el lugar dejado por Antonio Mohamed en la dirección técnica va a ser difícil de reemplazar "Siempre las idas de los técnicos, sobre todo allegados a Huracán, las vivo con mucho dolor. Es un ídolo de la institución". Que su amigo Osvaldo Ardiles haya tomado las riendas del equipo lo tranquiliza, ya que le ha aportado al plantel la seguridad y la confianza necesaria que va a llevar al "Globo" hasta lo más alto de la tabla.
Un equipo que quedará en la retina de los más viejos

Cada vez que se escucha a los más grandes hablar de fútbol, hay un equipo que no pasa desapercibido: el Huracán del ´73, el sexto grande.
Un joven César Luis Menotti, de 34 años, comenzó en 1972 a conformar lo que sería un equipo vistoso, en el que un año más tarde haría su aparición por la izquierda el defensor Carrascosa.
En 1970, al oriundo de Burzaco, tras regresar de su luna de miel, le informaron que había sido vendido a Rosario Central. Con el club "canalla" consiguió un subcampeonato en el Nacional ´71. Un año más tarde, fue pedido por Menotti para terminar de modelar la defensa del "Globo", que tenía en Alfio Basile y Nelson Chabay la experiencia, en Francisco Russo un cinco importante para el esquema defensivo, y una delantera que le daba brillo y color al ataque de "Los Quemeros", integrada por Miguel Brindisi, Babington, Roque Avallay, Omar Larrosa y René Houseman. Por su parte, Carrascosa le aportó inteligencia, prestancia y precisión en el juego.
"Ese equipo logró lo que todos quieren ver: no sólo el Metropolitano ´73, también, goles y el placer de ver buen fútbol", remarca el ex jugador.
La década del ´70, para Carrascosa, tiene otro recuerdo imborrable: la selección nacional. Convocado por Juan José Pizzutti a principios de 1970, comenzó a recorrer el camino de la albiceleste. Un camino que lo llevaría a participar del Mundial de Alemania 1974: "Fue una experiencia inigualable. Si bien teníamos un gran equipo, seleccionados como el holandés, nos tomaron por sorpresa", y resalta: "Eran una máquina. En ese 4-0, nos desbordaron por todos los sectores del campo. Todos atacaban y defendían. Merecían ser campeones y nosotros, recibir más goles".
Esa experiencia mundialista fue un quiebre en la historia del combinado nacional. El nuevo técnico de la selección, Menotti, fue el personaje que a partir del ´74 le daría una identidad, el trabajo, la organización y la jerarquización que actualmente sigue teniendo la Argentina. En ese proceso, Carrascosa, que fue apadrinado por Menotti como uno de los líderes del equipo, le otorgó la cinta de capitán. Ese derecho lo tuvo hasta 1978, previo al Mundial que se disputó en Argentina. "El Lobo" decidió retirarse de la selección por voluntad propia.
"En ese momento el rol que había asumido como representante del equipo no lo podía hacer. Viví muchas cosas que desvirtuaban la esencia del deporte", afirma Carrascosa. Además, justifica que su decisión se ha debido a un cansancio mental, y aclara que no fue como consecuencia de la situación política que vivía el país con el gobierno de facto.
Jorge Carrascosa, con su voz firme y segura, tuvo varios logros deportivos, pero lo más importante para él fueron las satisfacciones a nivel humano que logró a traves del fútbol, una actividad que realmente ama.
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